viernes, 15 de mayo de 2009

Eso pequeños momentos que nos da la vida

Qué bien saben esos momentos entre semana en los que por cualquier motivo se queda con los amigos en el bar de turno y se empiezan a vaciar tercios de mahou uno tras otro...

Esta semana tocó el miércoles. La escusa, la final de copa entre el Athletic y el Barça y el lugar un pequeño garito en territorio comanche que resiste a la invasión de las hordas blancas.

Una final de copa que por fin después de años nos volvía a presentar a dos históricos. EL Athletic, mi querido enemigo. Un Club que resiste en parte a ese asqueroso fútbol moderno de S.A.D y equipaciones con dorsal fijo y nombre a la espalda donde se da mayor importancia a la estrellita de turno y su guerra por ser la camiseta más vendida, que al equipo. Un Club, el Athletic, que salvo ciertas excepciones que ejecutaba en plaza pública se viste de señorío y llevan por lema aquello de "Para cantera y afición no hace falta importación" Y en frente todo lo contrario, el Barça. La encarnación "made in Catalunya" del fútbol negocio, del tercer anfiteatro lleno de guiris cámara en mano y camiseta con el nombre de eto o mesi. Vamos, lo mismo que ocurre cada quince días en la Castellana. Afición de visita guiada y cita obligada al museo y tienda del club antes de pillar el bus en busca de su siguiente parada: Museo Picasso o del Prado (según ciudad). Qué lejos y cómo se añoran esos tiempos de alineaciones del 1 al 11 donde el dorsal te lo ganabas y no te lo adjudicaban por motivos mercantiles. Años de límite en dos extranjeros y el resto de plantilla nutrido por la cantera. Años de fútbol en estado puro.

Y qué decir de ese pequeño bastión en el corazón de un barrio más blanco que la leche y donde lo único blanco que hay en su interior es el color del retrere. Pues simplemente que es genial. Genial el ambiente que se respira, genial la ubicación si llegas con tiempo y nuestro querido Nacho se ha hecho con el palco vip del local, genial el trato del personal y la sencillez del recinto. es decir GENIAL con mayúsculas.

Gran combinación de elementos: Fútbol, Cerveza y Local que crean esos momentos mágicos de "agustismo" (qué gran palabra) que como no podía ser de otra forma siempre o casi siempre terminan en "resaquismo"

Honor a esos momentos que parecen tan simples y que hacen de esta vida algo tan maravillosa.

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