miércoles, 15 de abril de 2009

Hillsborough 15-Abril-1989

Hoy quiero retroceder 20 años en el tiempo. Era una tarde de sábado y en el campo del Sheffield W, se jugaba la semifinal de la FA Cup entre el Liverpool y el Nottingham Forest. De ese día recuerdo estar en el sofá de casa de mis abuelos viendo en la segunda cadena el partido con mi padre. Los hechos se iban sucediendo. Las imágenes eran increíbles. Cientos de personas aplastadas literalmente contra las vayas. Otros cientos intentando saltar al terreno de juego y otros caminando por encima del resto de aficionados tratando de alcanzar la grada superior huyendo de una muerte casi segura por aplastamiento o asfixia.

Después de lo acontecido en Heysel algunas mentes pensantes, esos que ven los partidos por televisión o en el palco, se les ocurrió la brillante idea de crear unas medidas anti-hooligans dentro de los estadios. Volvieron a construirse vayas que separaran gradas de terrenos de juego e incluso dentro de cada grada se acotaron sectores con más vayas lo que convertían esos espacios en jaulas, ratoneras, con el resultado que desgraciadamente aconteció. 96 personas muertas, la mayoría menores de 30 años y muchos que no alcanzaban la veintena. 96 personas que perecieron culpables de fidelidad a su Club y de haber comprado una entrada en un sector de condena.

Supongo que los hechos fueron vistos por esos que rigen el fútbol desde el palco mientras degustaban algún canapé con copa incluida haciendo tiempo a que comenzara el espectáculo…

Hoy, 20 años después, se sigue a la espera de que haya justicia para estas víctimas. Que la cosa vaya más allá y no se quede todo en llenar los estadios de asientos y en eliminar esas vayas malditas. Se Quiere, QUEREMOS, que se depuren responsabilidades y que paguen aquellos diseñadores de ratoneras y los que buscaron el lucro fácil con una venta por encima del aforo en un estadio que, por aquella, estaba en condiciones precarias.

Las imágenes posteriores a la tragedia fueron impresionantes. Miles de aficionados del Liverpool llenaron ese “fondo de la muerte” de millares de bufandas rindiendo así su pequeño homenaje a los 96 caídos en Hillsboroug.

Hoy de aquel desastre, aparte de los monumentos que hay en Anfield y en Sheffield en su honor, sólo queda el recuerdo de los amantes de este deporte, de sus gradas y de los que buscan justicia y la verdad sobre lo ocurrido aquel triste 15 de Abril de 1989.

Mi más modesto y sentido recuerdo para todos y cada uno de los fallecidos.

2 comentarios:

  1. impresionante,muy bueno si señor,cuanta justicia hace falta y que mal empleada esta

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  2. Les conocí un día lluvioso, como todos son allí. No pudimos más que detenernos ante ese pequeño local, frente a Anfield, tras salir de The Alberts con la Carling aun en el gaznate. Para nada nos importó que nos doblaran la edad, triplicaran mejor dicho. Por eso del gusto por conocer a otros aficionados, entablamos conversación como pudimos, con nuestras palabras sueltas, con sus pequeñas muecas de sonrisa por nuestro esfuerzo. Mónica vino para rescatarnos de nuestro monolingüismo y nos dijo que esos hombres tenían muchas cosas que contar, como así fue. Así que volvimos a The Alberts.
    Esta vez pagaron ellos, nuestras pintas seguían casi intactas por su conversación: habían conseguido hacernos abrir la boca y erizarnos el vello ¡Pero si yo no entendía inglés! Fue una conversación sentida y creo que ahí fue donde comenzó mi cariño por el Liverpool. Hablo de cariño a diferencia de la pasión por el Atleti porque es la palabra. Cariño al primer chupete, cariño a ese peluche que te regalan y duerme contigo, cariño al lugar donde te criaste y cariño al Liverpool, por esa señoría que despertaron en mí aquellos dos caballeros.
    Ayer ellos no estuvieron en Anfield, como no lo estarían el día que, 6 meses después, el destino de los bombos europeos me hizo volver a Anfield para ver al Atleti empatar a uno. Juraron que no volverían y así lo habrán hecho. Estos dos hombres quieren justicia. Vieron morir a sus hijos y a sus amigos. Ellos estuvieron en Hilsborough.

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