domingo, 20 de diciembre de 2009

West Ham

Sábado, 20 de diciembre. Cinco de la tarde. En la calle se intuye un frío de cojones que me niego a comprobar y opto por quedarme en el sofá con teledeporte en la tele para ver el West Ham- Chelsea. El Este contra el Oeste. El último, o casi, contra el primero. La tradición contra el engendro. Realmente no es el verdadero rival histórico de los Hammers. Este tiene nombre en el equipo del Milwall y en una rivalidad obrera y de barrios de casi un siglo. Pero también da gustito ganar a los blues. Obviamente proponer un tú a tú a estos es como querer pegarse con Tyson. Hay que llevarle a tú terreno, al barro, donde el rival queda al mismo nivel y se le puede dar matarile. Da gusto verle pugnar cada balón como si fuese la vida en ello. Y es que es así, y así se lo trasmite a la grada y así se lo transmite la grada. El resultado final 1-1. Nos robaron. Y lo digo en primera persona por que me identifico al 100% con ellos. Soy un Hammer en la distancia.

Es algo inherente a mí,detesto la grandeza de los clubes basada en la titulitis. Ganar un título es “fácil” lo difícil es ganar el corazón. Eso no lo logran copas, pagarés ni jugadores estrellas que lo mismo meten goles que firman con nike o Gillette. Y si hay un club en Inglaterra que encarna esto es el West. Tampoco es que sus vitrinas sirvan sólo para colgar banderines y fotos… 3 copas, una Community y una recopa no son bagatelas aunque no sirvan, “a priori”, para competir en grandeza con Liverpool o Manchester. Sin embargo compiten en otro sentido. En Hinchada, en sentimiento, en ser un referente del fútbol británico de ahí el sobrenombre de “The Academy”. Y así, antes de vestir camisetas como la del Chelsea o Manchester jugadores como Joe Cole, Lampard, Los hermanos Ferdinand o Carrick algo deben, o mucho, a estos colores. Tampoco es de extrañar que un tal Mascherano o Tévez fueran recibidos en la Premier en Upton o jugadores como Futre o Di Canio se identificaran como lo hicieron con los Hammers, y por supuesto no es menos casualidad que un tal Bobby More, Capitán y campeón del mundo en la Inglaterra del 66 defendiera al auténtico United.

Grandeza en sentido cualitativo que añadido a la idiosincrasia del nacimiento del club como equipo obrero, equipo de la Working, equipo de barrio, hace que se potencien los sentimientos y más en un fútbol asquerosamente modernizado y materialista del que nadie escapa.

No siempre el tanto tienes tanto vales nos sirve a muchos de los que amamos este deporte. Por que en el momento que no tienes... No vales. No siempre nuestra novia es la más guapa del mundo ni gana concursos de bellaza, aunque nos gustaria, pero es la que tenemos y a la que queremos sin condiciones.

Por que el Futbol es un sentiemiento. Amo al West Ham lo mismo que amo a mí Atleti y si, para mi es la "novia más guapa" ganen o no concuros, y a veces lo hacen...

Aún no he tenido la suerte de visitar Upton en un partido. Una asignatura pendiente que he de aprobar lo antes posible.

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